Los representantes de la Vida Consagrada en nuestra diócesis celebraron su jubileo con una jornada de oración y la Santa Misa, presidida por nuestro Obispo, el padre Alejandro Benna.
Durante la celebración, el padre Alejandro invitó a que cada familia religiosa se presente y compartiera una idea de su carisma. Así, dieron testimonio:
– Franciscanos
– Religiosas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia
– Hermanas de la Caridad de Nuestra Señora del Buen y Perpetuo Socorro
– Dominicas del Santísimo Nombre de Jesús
– Religiosos Terciarios Capuchinos
– Hermanas del Niño Jesús
– Movimiento de la Palabra de Dios
– Comunidad Monte Horeb
– Esclavas del Sagrado Corazón
– Hermanas Ursulinas de la Inmaculada Virgen María
– Vírgenes consagradas de la diócesis
– Hijas de San José
– Instituto Secular Cáritas Christi
– Siervas del Sagrado Corazón de Jesús
– Laicas consagradas del Movimiento Puente
– Congregación de San Miguel Arcángel
– Carmelitas de María Inmaculada
– Padres Palotinos
Las Clarisas de clausura, de vida contemplativa, no pudieron concurrir físicamente pero se unieron espiritualmente con su oración.
“Dios va regalando a su Iglesia carismas, que son para el bien común. ¡Y qué regalo maravilloso tenemos!”, expresó el padre Benna.